Tomás el chapista
Desde que de pequeño vio la escena de Ghost haciendo un jarron de barro, supo que quería poder dar forma a cosas y tener los brazotes de Patrick Swayze. Al final acabo dando martillazos en un taller y pagando 20€ al mes en el Mcfit de Tomares, pero bueno, algo es algo.
Desde que de pequeño vio la escena de Ghost haciendo un jarron de barro, supo que quería poder dar forma a cosas y tener los brazotes de Patrick Swayze. Al final acabo dando martillazos en un taller y pagando 20€ al mes en el Mcfit de Tomares, pero bueno, algo es algo.