Secuaz platano
Su cara de palurdo no es por casualidad. Le encanta ir en peto como a los cantajuegos. Si se quita las gafas ve menos que un gato de escayola.
Su cara de palurdo no es por casualidad. Le encanta ir en peto como a los cantajuegos. Si se quita las gafas ve menos que un gato de escayola.